miércoles, 19 de abril de 2017

Cochinos, marranos, puercos, cerdos...

Se detuvo una compañera a platicar conmigo. Abarcamos varios temas, hasta que llegamos a uno que en estos momentos es inevitable: las elecciones en Edo. Mex. Me contaba que su hermano militaba en Nueva Alianza, el partido de Elba Esther Gordillo. Que ese partido es una filial del PRI. Que operan en Ecatepec y en otros municipios, en y desde el SNTE. Que les recogen una copia de la credencial del INE y les prohíben presentarse en sus sitios de votación el día de la elección. Obviamente, si no obedecen corren el riesgo de perder sus prevendas, y hasta el trabajo. A partir de aquí yo le pregunté a la compañera: ¿Y cómo operan? Es decir, ¿cómo hacen el fraude?
      Ella me dijo que esta gente consigue boletas limpias, para llenarlas con los votos de quienes entregaron la credencial y después las introducen en una urna que llevan a algún distrito electoral.
      "Pero entonces --dije yo-- están coludidos con algún funcionario del INE".  "Algo así --respondió ella".
     Eso fue ayer, pero hoy un amigo me llama para contarme que estaba indignado, que había comprado un puesto en un tianguis; que por ponerse le cobrarían mucho dinero. Y que tenía que esperar a que llegara el candidato Del Mazo. Y como en la canción de Joaquín Sabina, les dieron las diez, las once, las doce, la una... La hora en que llegaría el PRISTA. Claro, amenaza previa: "Compañero, no te puedes ir. Si lo haces, pues se te quita el puesto". Si les suena a compra y coacción del voto, es mera coincidencia.

     Ahora yo me pregunto: Nos lo cuentan, se rumora, los hemos visto, hay evidencia. Entonces, ¿qué esperan las autoridades electorales para actuar?

     Todos estamos hartos, ya no queremos más gente de ésta. Abusan, extorsionan, corrompen. ¿Por qué ganan, si hacen trampa?